RETRATO DEL CONSTRUCTOR
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Viernes, 21 de octubre de 2005
Cómo estás amigo, muy buena esa motivación por escribir, los felicito y a mi tambien me gustaría dar un pequeño aporte, el otro día me motivé y sin querer junte 4 páginas escribiendo de cosas que a mi me parecen de importancia, y quiero compartir.
Casinos, Juego, diversión o enfermedad?
Diversión, esta práctica, ya de tiempos remotos.
En la antigüedad varios pueblos indígenas de todo el mundo tenían dentro de su cultura juegos y mecanismos de distracción los cuales se creaban hasta hacerse parte de su arraigada forma de vida, traspasándola de generación en generación, evolucionando y creando nuevas formas y métodos de ver el juego cómo la manera de relajación o de olvido temporal, que hacía de este una actividad relevante, destacando la importancia que se le dio en el deporte y en las luchas... ¿Quién ganará? Tiene que haber sido la pregunta que marcaba el comienzo de ese olvido y el principio en la conexión con esa sensación, en donde sólo importaba ganar, ganar y ganar....no importando cómo ni que precio pagar por la victoria.
La necesidad de distracción y esparcimiento que todo ser humano necesita ha provocado la búsqueda de nuevas formas de olvidarnos un poco de la realidad que a veces nos trae bastantes problemas; es por eso que de pronto sentimos la necesidad de refugiarnos para huir de todo mundo real, ya sea de las deudas, problemas familiares o amorosos, enfermedades, o simplemente cambiar la rutina. Y nada mejor que dirigirnos a lugares estridentes y de amplios juegos de luces, lugares bohemios y oscuros o quizás lugares de paz y serenidad en medios ambientes naturales, lugares que nos hagan perder por completo el sentido de los problemas, llevándonos a un mundo irreal, un mundo de colores y sonidos, un mundo silencioso y en blanco y negro...no sé...tal vez un mundo de sensaciones en donde nosotros somos lo más importante...un mundo que nosotros manejamos....o creemos manejar.
El Chile existen cuantiosos lugares para distraernos y divertirnos, ya sea la modalidad de distracción que ideemos para hacerlo. Tenemos desde ambientes naturales como el desierto o las playas, la nieve o el bosque, ríos etc. Pero no conforme con eso, existe una gran diversidad de lugares que cumplen ciertas características propias y que nos ofrecen conectarnos con eso que tanto buscamos.... Discotecas, pub, restaurantes, bares, mall, cines, teatros, casinos de juegos, carreras de caballos, salas de apuestas clandestinas ( de las cuales que ni le cuento...) y/o el nunca bien ponderado cahuín o toples, o mas bien “Salas de eventos nocturnos con piernas incluidas” ( de forma más elegante)que no deja de ser un buen panorama al momento de decidir..
Según sean nuestras pretensiones de distracción tenemos de mucho que elegir; pero en este artículo me gustaría referirme a los casinos de juegos y a la invitación implícita que hace en propagandas que subliminalmente atraen más y más consumidores a formar parte de esta “familia enferma de apostadores”...Ludópatas.: Cuando jugar es enfermedad...
Ludopatía??...
El juego patológico, también llamado ludopatía (de unas palabras griegas que significan exactamente juego patológico) es definido como trastorno mental, tanto en el ICE-10, el manual de clasificación de enfermedades Mentales de la OMS, como en el DSM, de la Asociación Americana de Psiquiatría.
Está claro que el juego, practicado con mesura, en todo ámbito, pero en especial en juegos de casinos, pueden ser entretenimientos. Pero no es menos cierto que algunas personas caen en el juego como enfermedad. Lo mismo que sucede con el consumo moderado de alcohol y el alcoholismo. Las cifras de que disponemos en cuanto a juego patológico, por ejemplo, permiten suponer que un 1-3 % de la población adulta cae en este tipo de trastorno, que acá en Chile es mas que mucho..
¿Por qué algunas personas no pueden jugar de forma "normal", y llegan a la ruina económica y moral jugando incesantemente su dinero en casinos, bingos, loterías o tragamonedas? El juego patológico se considera un trastorno del control de los impulsos, tal y como puede ser la piromanía (provocación de incendios), la cleptomanía (robar repetidamente sin necesidad) o las crisis de agresividad episódica e incontrolada.
La persona enferma de ludopatía juega, de forma obsesiva, aunque con distintas connotaciones según los casos.
Hay quienes dicen disfrutar con la "acción", con la emoción que supone el juego. En este caso, pueden aumentar sus apuestas para conseguir mayor excitación al aumentar el riesgo. Otros ludópatas mienten diciendo que "suelen ganar" o, como mínimo, "quedar en paz"..., - y como anécdota, una noche yo estaba a las afuera del casino de Iquique y una señora elegantona se me acerca y me ofrece cigarros y yo le digo bueno, ella se sonroja y me dice te vendo mi cajetilla de cigarros, me faltó plata para volver a casa....y desde ahí en adelante me cuenta que era una locura lo que pasaba por la cabeza de aquellas familias de apostadores “como los he denominado”. Algunos de ellos juegan como medida para liberar sus tensiones en situaciones de ansiedad o de depresión. Otros dicen que deben reparar las pérdidas, y que esto se producirá cuando llegue la buena racha…o cuando Dios quiera!!, por que es notable la fe religiosa puesta en cada máquina, imagínense que más de una persona le pone santitos, crucecitas, fotos religiosas o hasta la hoja de ruda o el ajo son parte de estos rituales de fe, locura y enfermedad....
En todos ellos lo más típico es que el problema se alarga en el tiempo. Las personas con este trastorno tienden a mentir a sus familiares, amigos, médicos y psicólogos, intentando minimizar su situación de juego patológico: "No es para tanto!!" dicen. Existe el riesgo de que, al perder mucho dinero, recurran a falsificaciones, engaños, robos, fraudes o abusos de confianza para conseguir fondos y continuar jugando, o simplemente me busquen para ofrecerme cigarros como aquella señora... Se da este fenómeno, muchas veces, en personas con facilidad para hacerse "adictas" a otras actividades por llamarlo de alguna forma: al trabajo, a los atracones de comida, al tabaco, al alcohol... Con facilidad incurren en trastornos depresivos, y en graves dificultades de adaptación. De las personas tratadas por juego patológico, un 20 % ha hecho al menos un intento de suicidio, se lo pueden imaginar??.
El retrato robot de un jugador patológico suele ser el siguiente: edad adulta, con antecedentes de alteraciones por adicción a sustancias (tabaco, alcohol, etc.) o con antecedentes de trastornos por ansiedad o depresión, con dificultades para adaptarse socialmente y para tolerar las frustraciones. La distribución por sexos nos habla de una mayoría de varones (dos tercios), quizás por ser ellos en este país los que manejan sumas más fuertes de dinero o quien sabe porqué.
En los casinos que yo conozco por lo menos, son las máquinas tragamonedas los que hacen de los casinos negocios lucrativos, puesto que son el preferido de hombres y mujeres, sin importar condición social ni económica, religión, rasa, ni color de piel....para el casino da lo mismo, es lo que menos le interesa. Mucha gente “familia de apostadores”, encuentra en ellos facilidad en el sistema de juego, sin grandes reglas ni apuestas, alcance del bolsillo y pagos mínimos que éstas se dignan a dar ......sin darse cuenta que cada moneda apostada es la invitación de la próxima en el juego y así hasta que te quedes sin nada. En resumen las máquinas tragamonedas son las más adictivas y cada diseño, dibujo o cada lucecita está cumpliendo un rol de envío de mensajes subliminales que estas familias de apostadores reciben y se gratifican con ellas.
El tratamiento de las personas con este trastorno debe incluir aspectos médicos, psicológicos y sociales. Algunos de los casos, con trastornos depresivos claros, responden de forma favorable al empleo de medicación antidepresiva. En las más de las veces es necesario también practicar programas de deshabituación, a base de técnicas psicológicas que potencien el control de los impulsos, y la puesta en práctica de pensamientos positivos que permitan luchar contra el hábito. También son muy útiles las asociaciones de autoayuda, tipo "alcohólicos anónimos", en este caso "jugadores anónimos", con dinámicas de grupo encaminadas a conseguir un refuerzo social, tanto para el paciente como para sus familiares, auque la verdad repoco sé de instituciones que se dediquen a esto, mas bien terapias psicológicas particulares y no instituciones como la ayuda dirigida a alcohólicos o drogadictos.
Existen centros hospitalarios con tradición en el tratamiento de la adicción al juego por lo que pude revisar en Internet como por ejemplo el servicio de Psiquiatría del hospital Príncipes de España que fue pionero en este aspecto. En ellos, las personas adictas al juego aprenden a controlar y encauzar sus impulsos, así como a mejorar las pautas de comportamiento y socialización que les permitan incrementar sus actividades lúdicas. Acá en Chile parece que estamos más alejados de esa realidad de sanación y ayuda al enfermo. En los casos en que el juego patológico es una forma de buscar excitación, es pertinente encauzar a las personas hacia otras ocupaciones no menos excitantes (deporte, aventura…) pero mucho más adaptativas en lo que se refiere a la felicidad personal.
Criterios para considerar que el juego es patológico.
En los lugares de juego donde hay control, casinos y bingos, puede prohibirse la entrada a los jugadores patológicos como bien los llamo yo “familias de apostadores”. Para ello el grupo familiar debe de apoyar a estos individuos o se me ocurre solicitar la orden judicial pertinente, que no sé hasta donde sería posible acá en Chile.
Los estados deberían limitar las loterías oficiales, especialmente aquéllas con atractivos añadidos: artilugios de TV, tiques de raspe y gane, etc. Su venta en lugares impropios, supermercados por ejemplo, añade tentación y favorece la ludopatía.
Ante cualquier duda de que alguien está jugando en exceso, debe buscarse ayuda profesional (médicos, psicólogos) o social (asociaciones de autoayuda tipo Jugadores Anónimos, auque no sé si existan, pero no será nada de malo crearlos).
La ludopatía es un trastorno complejo y heterogéneo, en cuya etiopatogenia contribuyen según todos los indicios factores de diversa índole, tanto de predisposición biológica, como psicológicos y ambientales, por lo se requieren estudios rigurosos sobre muestras muy amplias de enfermos que permitan delimitar con mayor precisión dichos problemas, que sin duda saltan a la vista.
Estuve varias noches buscando en la red y encontré que la investigación sobre las bases biológicas del juego patológico, aunque muy escasa, es la que ha cobrado mayor relevancia en los últimos años, y sus resultados apuntan hacia la implicación conjunta de varios sistemas de neurotransmisión. En particular hay evidencias sobre la existencia de un déficit serotonérgico y una disfunción dopaminérgica, probablemente mediada ésta por cambios en la sensibilidad de los receptores.
Los resultados de los estudios genéticos moleculares aportan evidencias sobre la implicación de algunas variantes de genes de los sistemas de neurotransmisión serotonérgico y dopaminérgico, sugiriendo que algunos factores predisponentes en el juego patológico pueden estar condicionados genéticamente, si bien su contribución es variable en cada individuo y presenta también diferencias en función del sexo. Todos estos datos apoyarían un modelo de herencia poligénica multifactorial en la etiopatogenia de este trastorno.
Y volvamos a el comienzo...qué creen ustedes, Casinos: juego, diversión o enfermedad?. Me parece un tema que debería preocupar, por lo menos a mí me preocupa, ¿y a ustedes???
Cristián Cortés Reyes, Psicólogo en formación
Por: Glen E. Lizardi Flores | General | Comentarios (0) | Referencias (0)