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LA CONSTRUCCION DEL EDIFICO TEORICO.

Jueves, 13 de octubre de 2005

DECONDICIONAMIENTO

No porque el común de la gente lo haga es bueno y no porque el común de la gente lo respete lo vamos a hacer nosotros también. Lo interesante es que cada uno de nosotros tome cierta distancia y mire que esta haciendo yp orque lo esta haciendo, en otras formas... que viva el docondicionamiento.

Un despertador suena por la mañana en una vivienda anónima. Se trata de un instrumento con el que se ha conceptualizado artificialmente el paso del tiempo, y que ahora determina el momento en que la persona que lo escucha debe ponerse en pie. Lleva a cabo un ritual de aseo y desayuno que se repite en otros miles de hogares cercanos. Se despide de su pareja mediante palabras y acciones que ha aprendido a imitar con un pequeño rango de variaciones a través de su aprendizaje, hace ya tiempo que asumió los parámetros bajo los que se llevan a cabo las relaciones emocionales en sociedad.
Acude a su puesto de trabajo, para poner en marcha otro día más un mecanismo que en su mayor parte fabrica productos que ya no se necesitan; pero da igual, porque hemos aprendido a querer estas mercancías o al menos a no preguntarnos con sinceridad si tienen algún sentido. El trabajador garabatea hojas de papel, teclea en un ordenador, llama por teléfono para pedir más hojas de papel con cosas escritas, o para indicar que acabó las suyas. Otros se encargan de mantener y utilizar máquinas que fabrican estos productos en serie. Otros limpian los lugares de trabajo. Otros estudian para preparar su futura integración. O venden las mercancías a otros obreros-consumidores, y el sistema continúa imparable: el trabajo se convierte en una necesidad, ya que se requiere para poder adquirir productos básicos como vivienda o comida... y se lleva mucho más allá mediante la fabricación de deseos y aspiraciones a través de la publicidad, que crean la impresión de que la sensación de “faltar algo” que la persona siente es algo que pueden satisfacer las mercancías.
Quizá en este día la persona anónima que nos ocupa ha reaccionado emocionalmente respecto a lo que sucede en la realidad en la que está envuelta. Palabras de halago de un superior, satisfacción del trabajo bien hecho. O al contrario, discusiones por el no cumplimiento de unos objetivos designados. La mayor parte de su realidad está hecha de cosas que no existen.
Regresa a casa y se sienta a ver la televisión, donde le vuelven a explicar con actores y situaciones artificiales, como cada día, la forma correcta en que debe comportarse. Los valores mínimos que es necesario aceptar. Cómo son las cosas normales, en qué consiste la realidad, qué es lo que se encuentra fuera de ese esquema y por qué ha de evitarse salir de él.
El decondicionamiento es el proceso mediante el cual un individuo se retira hacia el borde de su propia cultura, alejándose de la estabilidad de la realidad consensuada y asumida a través de la que se relaciona en sociedad. Este cambio se desarrolla habitualmente en el plano de las creencias, las ideas y los valores, a través de un profundo cuestionamiento del sentido de todo aquello en lo que su propia identidad está envuelta.
Integrado en una sociedad, el individuo adopta infinitud de conductas inconscientes que la ilusión social impulsa y valida; el órden social se basa en la asimilación de estas conductas como propias, de modo que no son discutidas. Rara vez se impulsa en la educación el desarrollo de un sentido crítico.
Desde las relaciones emocionales que mantenemos a nuestras opiniones o la forma en que nos comportamos en las situaciones del dia a dia, el decondicionamiento pretende la liberación respecto a las cadenas de la creencia inconsciente en el sentido de la conducta social. Es el rechazo deliberado de las creencias, la identidad y gustos personales, y su identificación como elementos ajenos al individuo, que han sido introducidos en él por una maquinaria social que pretende hacerlo funcionar de una determinada manera.
Cuando el individuo comienza a considerar esto, la reacción es habitualmente negativa. Aquellos rituales sociales en los que antes participaba de forma inconsciente pueden convertirse en una pesada carga. Del mismo modo, la persona puede desarrollar una angustiosa sensación de falta de sentido en lo que le rodea. No es extraño desarrollar una fuerte nostalgia sobre la antigua vida en la que todo se encontraba aparentemente bien ordenado y estable, en que el significado de las cosas alrededor no era algo discutible a todos los niveles. Sin embargo, ni este sentido, ni esta supuesta estabilidad que se cuestiona en el proceso de decondicionamiento, existían antes. Se trata tan sólo de que no habían surgido las preguntas, o éstas no habían sido expresadas de forma clara y eran solamente intuídas.
Por último, consideramos que no existe tal cosa como individualidad auténtica, ni un estado ideal perfectamente decondicionado; no sería más que un autoengaño para dejar de acechar a la propia mente, no sería más que jugar a ensalzar al propio ego. El decondicionamiento no es un estado, sino un proceso contínuo.

Por: Glen E. Lizardi Flores | Cerebro Crítico | Comentarios (0) | Referencias (0)

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