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LA CONSTRUCCION DEL EDIFICO TEORICO.

Viernes, 13 de mayo de 2005

HUMANIZAR LA TIERRA (parte I)

Tenemos aqui un trabajo de Luis Rodriguez Cobos, conocido mundialmente como SILO que nos habla de nuestros estados internos. Es un buen material de apoyo para Humanista, de hecho SILO es el creador de la Comunidad para el Desarrollo Humano. Agradecemos a Carlos Carpio por la contribución.



El Arbol
(tomado de la trilogia: HUMANIZAR LA TIERRA
Libro: La Mirada Interna
Capitulo XIX.- LOS ESTADOS INTERNOS
Autor: SILO)
Debes adquirir ahora, suficiente percepción de los estados
internos en los que te puedes encontrar a lo largo de tu vida y,
particularmente, a lo largo de tu trabajo evolutivo. No tengo otra
manera de hacer la descripción, que con imágenes (en este caso,
alegorías). Estas, según me parece, tienen por virtud concentrar
"visualmente", estados de ánimo complejos. Por otra parte, la
singularidad de encadenar tales estados, como si fueran distintos
momentos de un mismo proceso, introduce una variante en las
descripciones siempre fragmentadas, a que nos han acostumbrado
aquellos que se ocupan de estas cosas.
1. El primer estado, en el que prevalece el sin-sentido (aquel que
mencionamos al comienzo), será llamado "vitalidad difusa". Todo
se orienta por las necesidades físicas, pero éstas son confundidas,
a menudo, con deseos e imágenes contradictorias. Allí hay
oscuridad en los motivos y los quehaceres. Se permanece en ese
estado vegetando, perdido entre formas variables. Desde ese
punto, se puede evolucionar sólo por dos vías: la vía de la muerte
o la de mutación.
2. La vía de la muerte, te pone en presencia de un paisaje caótico y
oscuro. Los antiguos conocieron este pasaje y casi siempre lo
ubicaron "bajo tierra", o en las profundidades abismales. También
algunos visitaron ese reino, para luego "resucitar" en niveles
luminosos. Capta bien esto de que "abajo" de la muerte, existe la
vitalidad difusa. Tal vez la mente humana relacione la
desintegración mortal con posteriores fenómenos de
transformación y, también, tal vez asocie el movimiento difuso con
lo previo al nacimiento. Si tu dirección es de ascenso, la "muerte"
significa un rompimiento con tu etapa anterior. Por la vía de la
muerte se asciende hacia otro estado.
3. Llegando a él, se encuentra el refugio de la regresión. Desde allí
se abren dos caminos: el del arrepentimiento y aquel otro que
sirvió para el ascenso, es decir: el camino de la muerte. Si tomas el
primero, es porque tu decisión tiende a romper con tu vida
pasada. Si regresas por el camino de la muerte, recaes en los
abismos, con esa sensación de círculo cerrado.
4. Ahora bien, te dije que había otro sendero para escapar de la
vitalidad abismal, ese era el de la mutación. Si eliges esa vía es
porque quieres emerger de tu penoso estado, pero sin estar
dispuesto a abandonar algunos de sus aparentes beneficios. Es
pues un falso camino conocido como de la "mano torcida". Muchos
monstruos han salido de las profundidades de ese tortuoso
pasadizo. Ellos han querido tomar los cielos por asalto sin
abandonar los infiernos y, por tanto, han proyectado en el mundo
medio, infinita contradicción.

Por: Glen E. Lizardi Flores | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

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