RETRATO DEL CONSTRUCTOR
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Sábado, 07 de mayo de 2005
Compadre, aqui va otrp aporte a la conversa que espero se mantenga y a la que además están invitados todos los que quieran participar, de eso se trata, que todos comamos cazuela.
Victor compadre, efectivamente, comparto plenamente tu planteamiento respecto de que todos los hombres que de alguna manera se han o nos han mostrado una forma diferente de actuar o de simplemente ver nuestra propia realidad han sido catalogados de diferentes maneras a lo largo de la historia. En un comienzo fueron los locos (recordemos que gracias a la Iglesia Católica muchos de ellos fueron quemados vivos…pero no importa, el papa pidió perdón), después vinieron los anarquistas, los revolucionarios, los inadaptados, anormales, etc. Como tu mismo dices ¿Qué cresta es normal? Difícil pregunta, pero normal según mi modesto criterio no es otra cosa que seguir tal cual oveja mansa y lanuda al resto del rebaño; y la analogía es tan perfecta, que incluso considera cuando una oveja se sale del lote…¿Qué pasa? Bueno la muerde el perro, de la misma forma que a un hombre lo apresa la policía cuando se sale de la normalidad. Ahora bien, no quiero que se entienda que estoy de acuerdo con los robos, los asesinatos y toda otra falta a las reglas sociales, claro que no, porque atentan contra una de los elementos sagrados de todo ser humana, la vida. Pero tampoco puedo estar de acuerdo con otras normas sociales que son consideradas como normales, y son realmente muchas… el uniforme escolar por ejemplo. Cuando estamos formando nuestra personalidad, cuando estamos aprendiendo a ser nosotros mismo, llega el momento en que nuestros padres delegan (casi por obligación en algunos casos como el mío) la educación de los hijos en el Estado. ¿Y que hace el estado? Comienza su trabajo para transformarnos en rebaño, partiendo por colocar a todos los chicos su piel de oveja, el uniforme escolar. Pero no es este el tema al cual me quiero referir de fondo, me interesa más la Universidad, nuestra Universidad.
Escribía en mi artículo sobre REICH que es necesario ser consecuente con lo que se hace respecto de lo que se dice. El ejemplo de los hombres que son apologistas de las mujeres y en sus casas son maltradores verbales, físicos y psicológicos está más que dado. Pero esa coherencia entre signo y significante, entre pensar y hacer se debe dar en todos los aspectos de nuestras vidas y en todas las instituciones también… lamentablemente no siempre se da, en nuestra Universidad no se da.
Todos estamos chatos con tanta palabrería en torno a Santo Tomás y lo bueno que era y bla, bla, bla, sin embargo, nuestra universidad, que se ilumina por la luz del propio Santo, utiliza una máquina para calcular los promedios y tal como le dije a Fajardo en una oportunidad ¿Quién ve la parte humana de los estudiantes? ¿Quién se preocupa de que la inasistencia del alumno se debe a que esta reventado de trabajar hasta las siete para llegar a la universidad a las ocho, hasta las doce, para llegar a su casa a la una para levantarse a las siete? ¿Una máquina?... ¿Dónde hemos dejado al hombre? ¿Dónde están las personas? Definitivamente no esta y un poco en esa ausencia encontramos la respuesta a tu pregunta ¿Por qué una universidad cristiana y por tanto humanista no tiene ese enfoque? (ojo que según yo no todo humanista debe ser cristiano pero si todo cristiano debe ser humanista).
Vuelvo en este punto a las palabras de REICH. El humanismo es amor incondicional no solo a nosotros sino también a los otros. Las personas que han vivido este pensamiento y lo han llevado a la práctica han creído en la humanidad y creer en esta capacidad es creer en la capacidad de transformar la sociedad. Pero tal como tu dices amigo, se evita el humanismo por que este nos ayuda primero que nada a conocernos a nosotros mismos y en esta mirada interna descubrimos que tenemos la capacidad de cambiar lo que queramos y eso lógicamente para quienes tiene las estructuras, educacionales en este caso, es un riesgo que no están dispuestos a correr, entonces nace la incosecuencia. Estudiamos en una universidad cristiana y no existe el enfoque humanista ¿Quién cresta entide?.
Es que la psicología humanista nos hace independientes, responsables de nuestros actos.
Que buena tu analogía sobre la película: “aquí el veneno no está en las hojas, pareciera estar en el juzgar al que conoce e inhabilitarlo”.
Pero bueno, esa es la universidad con su enorme desfase entre lo que vende y lo que es realmente, ¿Qué hacer?, bueno por lo menos nosotros estamos hablando del tema y por algo tan básico como la comunicación es que se empiezan los cambios. No se si deseo cambiar la universidad, pero lo que si deseo es continuar en el estudio constante y crítico, poder debatir estos temas, conversarlos, ampliarlos, sumar al resto de las personas que quieran, de eso se trata precisamente, de que seamos muchos, de que seamos nosotros mismos.
Por: Glen E. Lizardi Flores | Cerebro Crítico | Comentarios (0) | Referencias (0)