RETRATO DEL CONSTRUCTOR
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Miércoles, 27 de abril de 2005
Estoy seguro que debemos agradecerle a Karina el que muchos de nosotros estemos un tanto "pegados" en el psicoanálisis. en un momento me pregunté su esto era por que realmente me gusta el psicoanálisis o si es sólo parte de la motivación que ella creo con su forma de entregarnos el conocimiento. Quiero compartir con ustedes estos fragmentos de casos clínicos.
Caso uno
Hombre de 40 años
Principales síntomas:
Problemas sexuales y dificultades con la erección de su pene, le costaba excitarse. Rituales y síntomas obsesivos - compulsivos.
Un día se pregunta algo en relación con sus síntomas… “¿por qué necesito siempre que me la chupen para que se me pare…?” En realidad sucedía que aunque le gustara el cuerpo desnudo de las mujeres, no era lo que lo excitaba, no antes de que le hagan una fellatio. Al respecto también decía… “Después de una buena chupada me calienta todo”, pero si esto no se daba de este modo tenía problemas con la erección. Esta dificultad en numerosas ocasiones era total y le impedía llegar a la relación sexual.
Una sesión
Debo aclarar que el tema de la madre que va a aparecer aquí ya había sido trabajado en muchas oportunidades, así pues los señalamientos que aparecerán no sólo tienen que ver con el discurso actual del paciente, si no que hago referencia a lo dicho en otras sesiones.
P :¡Cómo me la chupaba era una hija de puta!
A :¿Sólo las hijas de puta hacen eso?
P : No... Pero... no cualquier mujer lo hace, muchas no lo harían... estoy pensando en una que jamás lo haría…
A :¿Su mamá?
P :¡Sí! mi vieja seguro que no...
A :Que se la chupen le asegura que hacen lo que no haría su mamá... y entonces se puede calentar...
P :(Silencio) ¿entonces tiene que ver con esto? (se muestra muy sorprendido)...después de todo ¿cómo puedo estar seguro de que mi vieja no lo hacía? (silencio de varios minutos)... me acuerdo cuando dormí... cuando dormía con ella...me suena mal esto de dormir con ella... (silencio)... el otro día fui a ver esa película y......
Intentaba escapar del tema y pasar a otra cosa, entonces intervengo para que siga con lo que estaba diciendo, Hay también un fallido, dice dormí como algo que está ocurriendo hoy en día.
A :¿Cómo le suena esto de dormí con ella?
P :Como dormir con una mina...
A: Así era en su fantasía en aquel entonces...
P: Dormía la siesta con ella ¿se acuerda? ¡Ya había hablado de esto...! o me pasaba a su cama cuando mi papá se iba a trabajar... era tan blandita, tan redondita, no me quiero acordar...
A: ¡Sí acuérdese, como era!
P: Yo me ponía de costado, atrás de ella y me dormía así, esto pasó hasta que fui bastante grande…
A: ¿Hasta qué edad?
P: Hasta los 11 ó 12 años, pero un día de repente lo dejé de hacer, no quise ir más... (Se calla un par de minutos) ¿no sé por qué dejé de hacerlo…?
A: ¡Había ocurrido algo! ¿por qué tan de repente?
P: No sé... me aparece algo pero no estoy seguro... creo que me calenté.
A.: Sí, seguramente fue así, se calentó, ¿puede recordar algo más?
P: Se me paró cuando yo estaba atrás y... me froté un poco... pero ella no se dio cuenta, estaba dormida.
A: Es muy probable que se diera cuenta…
P: Siempre pensé que se podría haber dado cuenta y siempre también lo negué… (silencio) en esa posición no puedo coger... pierdo la erección... ¿¡es por esto no!?
A: Inconcientemente se le hace presente su mamá, pero ahora no es ella.
P: No se me para bien... bueno sí, pero se me baja.
A: Se le baja de repente...
Como de repente se fue y dejó de dormir con ella.
P :(Se queda callado un rato)... no quiero hablar más de esto, me hace mal, pero me doy cuenta que era chico y que no lo pude evitar... ella no tendría que haberme dejado dormir en su cama.
Otra sesión
Varias semanas después.
P: Pude coger con Laura en esa posición, la cucharita se acuerda que no podía, que se me bajaba, pero me encantó, pero es bien incestuoso... es todo muy incestuoso con Laura, sabe como le digo... ¡mamita! y ella me dice ¡sí papito! Es un desastre (y se ríe)... me la estoy cogiendo como nunca, tengo la pija parada todo el tiempo, no tengo problemas con la erección... estoy hecho una bestia!!!
En relación con su necesidad de que le hagan una fellatio para poder calentarse, esta condición desapareció. Puede contactarse con el cuerpo de la mujer y excitarse.
Otra Sesión una semana después.
P :Ella me dijo: ¡pero te creció el pito... nunca te la vi tan grande, está enorme!
Con esta afirmación que hace el paciente podemos concluir que antes, aun en aquellas ocasiones en que lograba excitarse, su erección no era toda la que podía llegar a tener.
Fragmentos clínicos: Caso dos
La teoría de la seducción: de un padre perverso a una madre seductora
Caso de una mujer de 44 años
Se trata de una mujer de aproximadamente 44 años, que comienza su análisis trayendo como motivo principal de consulta una imposibilidad absoluta para poder ser penetrada por su esposo, debido a esto aun era un virgo intacto a pesar de llevar seis años de matrimonio. Al poco tiempo de iniciado este análisis (dos o tres meses) relata una escena de abuso sexual sufrida por la acción de su padre, situación que se produce cuando ella tenía trece o catorce años. El relato textual en su parte esencial es el siguiente: “Estoy en la pieza de mis padres mirando la televisión, en un momento dado mi papa me toma de la mano y me sube sobre sus rodillas y empieza a pasar las manos sobre mis tetas, me quedo y no digo nada y seguimos mirando la tele, yo me siento muy incomoda, también me acaricia las piernas. A partir de ese día empecé a sentir asco por él... era un degenerado, en ese momento no conté nada pero algunos años después a los diecisiete o dieciocho se lo conté todo a mi mama. Recuerdo el televisor blanco y negro y que estábamos viendo El llanero solitario”.
Luego de esta sesión, durante mucho tiempo no habla del padre y tampoco de este suceso vivido.
Trascurre un año, otra sesión:
Habla sobre la muerte de los abuelos maternos, qué el abuelo falleció poco antes que la abuela materna, que el día que fallece la abuela… “estaba en el colegio, en ese momento cursaba tercer grado y mi mama me vino a buscar para darme la noticia y llevarme a la casa de mi abuela, fue muy duro porque a mi abuela la adoraba”
A los pocos días la madre hace traer la cama matrimonial de los padres fallecidos y un televisor color que era de ellos. La madre empieza a utilizar esa cama. Con relación a esto dice la analizante:
Paciente: Duermo con mi mama después del fallecimiento de mi abuela, mi mama me pidió que este con ella porque en esos tiempos se sentía muy sola...
Analista: ¿Cuánto después?
Paciente: Tres meses mas o menos...
A: ¿Esta segura de esto…?
P: ¡Sí totalmente! dormíamos juntas en esa cama y mi papa dormía en la que había sido la pieza de mi hermano mayor.
A: ¿En esa cama sucedió aquella escena donde su papa le toco las tetas y le acaricio las piernas?
P: ¡No! fue en la otra, en la que era de ellos, cuando mis padres dormían juntos...
A: ¡Pero, entonces lo que ocurrió con su papa sucedió cuando usted tenia nueve años, o menos de nueve...!
P: ¡No! fue cuando tenía trece años…
A: Algo aquí no concuerda... ¡se da cuenta!
P: ...
Se queda en silencio durante unos instantes, en ese momento creo conveniente no dejar pensar mucho al yo de la analizante para evitar que se acomode e implemente defensas, entonces le pregunto...
A: ¿Qué esta pensando?
P:...Si es cierto... yo a los nueve no estaba desarrollada...pero el me toco, eso sucedió...yo estoy segura...
A: Si, claro que sucedió, pero usted era una nena y no tenía tetas... su papá solo le acarició el torso desnudo.
Se queda callada durante varios minutos, luego continúa:
P: ... ¿por qué hice esto con mi papa...?.
Empieza a llorar embargada por una gran angustia, luego de algunos minutos se calma…
P: ¿Usted cree que cuando un padre le acaricia el torso a una nena de nueve años es un degenerado...?
A: ¿Usted que cree?
P: Realmente... que no, que puede ser una situación normal...
A: Si, quizás muy seductora, pero no es un abuso sexual.
P: ... (Silencio)
En ese instante me pareció oportuno hacer la siguiente construcción, con la convicción de que aparecerían más recuerdos.
A: Seguramente hay otras situaciones con su papa, momentos cargados de sexualidad, que son anteriores y posteriores a este recuerdo de los nueve años.
P: Ahora que usted dice esto estoy recordando... que... estaba también mi mama (se refiere a que estaba en ese momento en la casa) recuerdo...esto luego se lo conté a mi mama...tendría quince años y me estaba bañando y él entra...yo grite y él salió...me dijo que había golpeado y que nadie contesto...creo que me aterrorice...también que fue algo muy excitante...no... excitante no...
A: ¡Si seguramente fue excitante!...
P: Estaba segura...hasta hoy... que esto confirmaba que mi viejo era un pervertido...pero ahora creo que la pervertida soy yo...
A: No, solo se trato de que usted ya era una mujer y su papá se le presento por un instante como un hombre...
Me interrumpe y afirma...
P: El siempre me pareció muy churro... ¿pero es normal esto?...tengo que hablar esto con mi mama, contarle todo lo que acabo de descubrir y obviamente con mi papá... pero así él es otro papa...
En ese momento doy por concluida la sesión.
Este material surgido durante el análisis le va a permitir a la analizante descubrir que, atrás de la aparente seducción perversa del padre estaba la seducción materna. En las sesiones siguientes empezó a recordar y a hablar sobre aquellos años que durmió con la madre -llega a decir- “dormíamos cuerpo a cuerpo”, y “dormí con ella hasta los dieciocho años, me acurrucaba si hacia frió y cosas así... era algo muy homosexual... pero recién ahora me permito pensar algo así”.
Fragmentos clínicos: Caso tres
Caso de una mujer de 45 años[3]
Relato e interpretación de un sueño
La paciente relata el siguiente sueño…
Paciente:”Yo le digo a Juan; en casa hay dos hombres… y mientras me estoy hamacando, no recuerdo nada mas”
Analista: ¿qué se le ocurre con este sueño?
Paciente: Ayer yo estaba hamacándome en mi sillón hamaca...no se me ocurre nada, no se me ocurre otra cosa. (silencio).
A: ¿Ese sillón Hamaca representa algo para usted?
P: Si era de mi padre... el siempre se hamacaba cuando yo era chica...me gustaba verlo en su sillón.
El padre había fallecido cuando esta mujer tenía 12 o 13 años. Ella tenía en su casa el sillón del padre y todas las tardes se sentaba como el padre solía hacerlo.
Esta paciente aun no se da cuenta de lo que acaba de decir... pues la primera interpretación del simbolismo de este sueño es muy clara.
A: ¿Y con lo que le a dice Juan…?
P: Él me mira agresivamente, pero no por lo que le digo...yo le digo eso porqué él me mira agresivamente...pero esto no me parece nada coherente...
Se queda callada varios minutos.
P: Hace un par de días tuvimos relaciones sexuales con penetración...hacia mucho que el no me penetraba...
En las relaciones sexuales entre ellos eran pocas las veces que había penetración, solían llegar al orgasmo con masturbación mutua y también con fellatio y cunnilingus.
Continúa la paciente...
P: ...el me dijo “hoy deja que yo te ame”, el se movió con mucha violencia... me chocaba con fuerza… muy...agresivamente, él nunca me penetro así, me cogió a su ritmo, yo no me podía mover...así no me gusta...a mi me gusta que sea a mi manera, a mi ritmo... ¡cuando yo estoy arriba!...es cuando puedo moverme a mi ritmo, a mi me gusta moverme mucho...me muevo mucho...
Me llama la atención esto de “moverme mucho”
A: ¿Cómo son esos movimientos?
P: Me he llegado a raspar las manos con las sabanas, y cuando me chupa me he llegado a raspar la cola...el me dice que ninguna mujer con las que estuvo se movía así...
A: ¿Por qué se moverá de esa manera?
P: Pero la cosa no es de a dos ¿No se trata de una relación de a dos…donde los dos podemos hacer lo que queramos...?
Es llamativa la aclaración y además se muestra sumamente molesta, intervengo para intentar señalar algo de todo esto.
A: ¡Pero si el se mue...! (me interrumpe)
P: ¡Quiero moverme yo, si el se queda quieto mucho mejor, quiero ser yo la que se balancee...!
A: ¡Hamacarse!
P:… (silencio)
Parece sorprendida por la intervención.
P: ...si que sea yo la que se hamaque...
A: Hay dos hombres, como en el sueño...
Se queda callada varios minutos y luego comienza a decir algo que resultara muy significativo y confirmara la intervención analítica anterior dándole el valor de una interpretación.
P: Me vino la imagen de la perra y el perro...la perra no se mueve cuando el perro se le sube...también he visto dos caballos y la yegua tampoco se mueve cuando el semental se le sube... ¿pero esto con que tiene que ver... tiene que ser así donde esta escrito?
Esta sumamente inquieta...
A: No se trata de que usted no tenga que moverse, se trata de que no puede sentir placer si el que se mueve es él...
P: ¡No me dejo coger! ¿es eso no?... ¡si es eso...! me doy cuenta que tendría que poder sentir placer cuando el me penetra y se mueve arriba mío... me encantaría pero no puedo... no me dejo...no me entrego.
A: Vamos a dejar aquí...
Por Lic. Mario Cingolani
Por: Glen E. Lizardi Flores | General | Comentarios (1) | Referencias (0)